Villa Le Lac

Presupuesto y material

- 1 Cartón pluma de 700x500x3mm           3,65e
- 2 Cartón pluma de 700x500x5mm            8,46e
- Cartulinas; marrón, blanco, gris (flojo y oscuro), rojo (flojo y oscuro) y azul (rojo y oscuro) Din A2
- Tablero de madera de 30x40cm


Herramientas

- Cúter
- Tijeras
- Regla metálico
- Escuadra metálico
- Cola blanca
- Pincel
- Celo doble cara
- Alfombrilla de corte


Elección de materiales

El cartón pluma es un material fácil de manipular, sobre todo para trabajar con piezas curvadas y de tamaño reducido. También es económico, ligero y suficientemente resistente para una maqueta. 


Proceso de creación

Al no tener los planos de la casa, nos pusimos a investigar y encontramos un archivo de AutoCAD con los planos detallados. A partir de este sacamos las medidas y las convertimos a escala 1/50. 

Al recortar la planta, nos dimos cuenta que la casa estaba situado en una zona de desnivel y por lo tanto levantada del terreno. Llegamos a la conclusión que lo más fácil sería hacer 3 bases, 2 de 3mm y uno de 5mm, al engancharlos uno encima del otro pudimos acoplarle el jardín. 





Con la planta echa, cada una se dispuso a medir y dibujar las fachadas, a las que constantemente rehacíamos o añadíamos cambios porque íbamos descubriendo nuevos elementos a medida que avanzábamos. Una de las caras longitudinales, la del ventanal, empezamos recortando con espacios para dejar los marcos de las ventanas, pero al ser tan pequeños finalmente decidimos quitarlos. 


Por otro lado, con la otra cara longitudinal cogimos mal las medidas y tuvimos que quitar piezas que ya estaban encoladas o dibujarlas de nuevo para ser recortadas. Finalmente conseguimos recortar todas las piezas con sus respectivas aperturas.

Teníamos pensado empezar a forrar las caras, pero nos olvidábamos de traer las cartulinas, asique fuimos avanzando y acabamos teniendo todas las piezas interiores listas. Anna se ocupó de realizar la escalera y forrar una cara longitudinal, Nayara se ocupó de la otra cara larga y yo del porche. Tuve problemas con el voladizo, porque me olvidaba de contar con los grosores del cartón pluma. 


Viendo videos de YouTube de la casa e diferentes imágenes nos hicimos apuntes para saber de que color forrar cada cara, y así empezamos con las caras exteriores e interiores. Se hizo complicado y largo porque habían muchas piezas pequeñas a forrar por todos los cantos, vimos que habría sido más fácil trabajar de forma más limpia el cartón pluma y evitarnos el trabajo de forrar.





Al tener las caras exteriores todas forradas, Anna los encoló a la base y empezamos con las paredes interiores. Me di cuenta que había alguna que calculamos mal las medidas y la retocamos. Una vez acabamos de forrar la casa por dentro y por fuera, faltaba forrar el perímetro. Para esta parte tuvimos muchos problemas, al tener las paredes encoladas resultaba casi imposible de encajar la cartulina en la forma del suelo. Finalmente recortando piezas sueltas, conseguimos crear como un puzle que nos servía de guía.


La altura del techo ya la teníamos gracias a las paredes divisorias del interior, pero faltaba la parte que más complicada se nos hacía, la ventana abierta gracias al levantamiento del techo. Probé distintas formas de llevarlo a cabo, y finalmente encontrando una maqueta por internet y viendo como se había solucionado, simplemente fue recortar y encolar. Aunque parecía fácil se complicó un poco porque las piezas al ser tan pequeñas y con inclinaciones, no se pegaban entre ellas, acabe colocando celo para darle estabilidad. 



Una vez el techo ya estaba listo, vimos que las escaleras no llegaban hasta arriba por falta de escalones, asique recortamos algunas más, usando una tira de cartulina y celo doble cara, encolamos la escalera y finalmente pudimos dar la maqueta por acabada. 


Para las bases usamos una plancha fina de madera y un cartón pluma, como habíamos forrado la maqueta, sentimos que sería muy recargado hacerle algo a las bases, asique las dejamos sin tratar, buscando un equilibrio visual. 








Mientras íbamos acabando la maqueta, nos acordamos de la segunda a hacer del terreno. Teniendo de referencia el mapa topográfico impreso, Anna recortó las piezas y las enganchó. Como había escrito encima del cartón pluma, los forró por la cara superior de color blanco y cartulina azul la parte que representa la playa.